FRANCISCO GÁLVEZ
FRANCISCO GÁLVEZ

FRANCISCO GÁLVEZ

   Simultáneos

   

Tiempos Modernos presenta, en exclusiva, la nueva colección de trabajos del ceramista Francisco Gálvez, coincidiendo con la celebración de sus 20 años de carrera. Desde sus inicios, fuertemente influenciados por la mitología, lo clásico y también lo étnico, su trayectoria ha sido una continua absorción de emociones, creando un diálogo entre su inspiración y las piezas a las que ha dado forma.

  

Francisco Gálvez sorprende, no por la ruptura del monocromatismo y la vuelta al color, sino por la simbiosis de toda su trayectoria que, en esta ocasión, se inspira y establece un diálogo con las formas y el color de la obra de Robert y Sonia Delaunay, cuando esta da origen a la yuxtaposición o contrastes simultáneos de los colores puros, rotos en prismas, que Apollinaire bautizó como cubismo órfico.

 

La inspiración de Gálvez es el resultado de un cúmulo de coincidencias que le llevan a interesarse por la obra del matrimonio Delaunay, especialmente por el uso que estos hacen de los motivos geométricos contrastados, del juego de lo positivo y lo negativo, que siempre han sido una constante a lo largo de su carrera.

 

De los Delaunay toma las referencias que transporta al papel y al barro, materia donde los contrastes se tornan en similitudes y basan su estética y plasticidad, no sólo en los colores puros, separados por espacios, sino en las formas que les dan el cuerpo y la fuerza necesaria para construir el resultado final. Lo mitológico se hace de nuevo presente de forma atemporal, soportando el barro de manera similar a los sueños que Apollinaire emparenta con Morfeo.

 

Francisco interpreta y traslada al barro las líneas cubistas, las curvas, las bandas concéntricas, los discos y semicírculos que se rompen con colores puros, imponiendo su propio ritmo y dando lugar a un juego donde la Forma y el Color, son inseparables. En su obra, comparten el mismo espacio y adquieren la fuerza y dinamismo del movimiento en rotación, en un ritmo sin fin, que cambia como si se tratara de un caleidoscopio.

 

La obra en papel refleja, de forma sutil, los diseños recortados con algunos de los motivos geométricos, que sirven de complemento para facilitar la comprensión de las piezas cerámicas. Estas, realizadas en barro refractario blanco, decoradas en bajorrelieve y con grasas vitrificables, cocidas a 1265º de temperatura, dan forma a vasijas, cilindros y formas globulares únicas que, seleccionadas con armonía y ejecutadas con limpieza, son el resultado de una larga experiencia técnica que se podrá descubrir en Tiempos Modernos.